Una Aspirina Para el Alma

Uno de los temas más importantes a tratar para tener una mente en paz es el del sueño, el dormir.

 Antes que eso tenemos que tener una idea básica de cómo funciona la mente respecto a las emociones y los pensamientos.

 El ser humano es primeramente emocional y luego racional. El problema mayor es que ambas cosas son inseparables, no existe el pensamiento sin emoción.

 Pero sin embargo la emoción puede llegar a hacer que no tengamos pensamientos. ¿Cómo funciona esto? Supongamos que tenemos una olla de presión con agua por la mitad, y debajo un fuego encendido.

 

La agitación de la superficie del agua es nuestra capacidad de pensamiento, el fuego son nuestras emociones. 

Ocurre que al aparecer emociones los pensamientos se  inician, comienzan a hervir, a generar burbujas por el aumento de temperatura, hay pensamientos presentes.

Pero bueno, ¿qué ocurre si nosotros aumentamos y aumentamos y aumentamos ese fuego que representa a las emociones? Llega un momento en que todo el líquido, el agua, se evapora, los pensamientos desaparecen, se satura de emoción , ya no hay capacidad de pensamiento.

 Eso es lo que se llama goce. Puede ser una emoción positiva o negativa, ambas en el extremo generan lo mismo, tu mente es solo emoción, pierdes el control.

 

Hablemos de los recuerdos

 

Cuando vivimos una situación determinada la guardamos en nuestra memoria, pero lo que se guarda es no solo el pensamiento, sino también la emoción asociada.

Entonces, ¿qué ocurre cuando nos vamos a dormir?, recordamos, es lo primero que pasa cuando uno se relaja, tiende a soñar, y lo primero que viene a la mente son recuerdos, los recuerdos más presentes están asociados a una mayor emoción, y si ésta es muy fuerte no nos va a permitir dormir.

 Supongamos el caso de un recuerdo de algo que nos genera grán dolor, nos mantiene despiertos, la mente intenta resolverlo y liberarlo a la memoria. Lo replantea una y otra vez sin dejarnos dormir,  lo piensa, busca solución, no la encuentra, lo piensa  nuevamente, busca solución, no la encuentra, piensa y repiensa en un círculo tóxico sin salida.

 Conclusión, no dormimos, pero no dormimos no porque estamos pensando, no dormimos porque la emoción que está asociada no nos deja.

 La manera de poder llegar a un sueño reparador indudablemente queda clara que pasa por poder controlar las emociones de los recuerdos.

¿Por qué? Porque si nosotros controlamos las emociones, apagamos el fuego, los pensamientos se apagan, se callan, la mente descansa. 

Las meditaciones orientales, la meditación budista, busca no pensar, pero en realidad busca no sentir, aislarse del entorno, aislarse de todo para que uno no reciba impulsos emocionales, con lo cual el pensamiento se aquieta y logramos un estado de recepción de nuestro interior..

Entonces, recién ahí podemos escuchar a nuestro inconsciente, porque en ese momento no hay ninguna interferencia externa ni de los recuerdos, ni del exterior.

 

Una manera de lograr inducir el sueño es recostarse, la mejor posición es boca arriba, buscar desconectarse del entorno. en especial de los sonidos, centrarse en respirar suave y parejo, de respirar como cuando estamos dormidos, tomamos aire en profundidad con la garganta abierta, eso facilita llegar a un ritmo de respiración similar al del sueño. Tenemos que centrarnos en las sensaciones, en evitar las  sensaciones. Lo primero que hay que pensar es que estamos acostados, que tenemos un cuerpo totalmente inmóvil, eso es fundamental para poder llegar a relajarnos.

De a poco percibir que dejamos de sentir los pies, luego las piernas, las rodillas, los muslos, los brazos, los antebrazos, y poco a poco todo ese cuerpo que está quieto pasa a no sentirse más.

Creo que todos tenemos la experiencia que cuando nosotros dejamos un miembro en total reposo dejamos de sentirlo, no sabemos que está ahí. Bueno, la idea es esa misma, que se vaya desconectando la mente del cuerpo, y lo último que vamos a poder desconectar es la cabeza, el cuello, el movimiento de los ojos y demás. 

Cuando logremos controlar totalmente nuestros movimientos, en ese momento, centrándonos en nuestra respiración, centrando el pensamiento en ello, vamos a lograr estar totalmente relajados dando la posibilidad de conciliar un sueño reparador.

Pruebe y verá que da resultado, espero sus comentarios.

Gracias, gracias, gracias.